¿Puedo publicar fotografías de mis trabajos en redes sociales?

Las imágenes del “antes y después” son una buena forma de mostrar la calidad del trabajo, pero publicarlas sin tomar precauciones puede afectar a la intimidad del cliente o a la protección de sus datos personales.

Publicar fotografías de una obra en la página web o en las redes sociales puede ayudar a conseguir nuevos clientes. Sin embargo, antes de hacerlo debemos comprobar qué aparece en la imagen y contar con los permisos necesarios.

La fotografía de una persona es un dato personal cuando permite identificarla. También pueden ser datos personales una matrícula, una dirección, un documento o cualquier otro elemento que permita saber a quién pertenece una vivienda o un vehículo.

Fotografiar solamente el trabajo realizado

Una fotografía cercana de una pared, un techo, una fachada o un acabado, en la que no aparezcan personas ni datos que permitan identificar al cliente, presenta menos riesgos.

Aun así, cuando el trabajo se haya realizado dentro de una vivienda, un local o una propiedad privada, lo más prudente es pedir permiso al cliente antes de tomar y publicar las fotografías. El interior de una vivienda puede mostrar información de la vida privada de sus ocupantes y está protegido por el derecho a la intimidad.

Cuidado con lo que aparece en la imagen

Antes de publicar una fotografía conviene revisar que no se vean:

  • Clientes, trabajadores, vecinos u otras personas.
  • Menores de edad.
  • Matrículas de vehículos.
  • Nombres en buzones, porteros automáticos o uniformes.
  • Direcciones, números de portal o placas de calles.
  • Facturas, presupuestos, documentos o pantallas.
  • Fotografías familiares y objetos personales.
  • Sistemas de alarma, llaves o elementos de seguridad.

Cuando alguno de estos datos aparezca de manera accidental, debe recortarse la imagen o difuminarse antes de publicarla. La normativa de protección de datos exige utilizar únicamente la información necesaria para la finalidad perseguida.

¿Pueden aparecer clientes o trabajadores?

Cuando una persona sea reconocible, la empresa debe contar con una base legal que permita publicar su imagen. Para una publicación promocional en la web o en redes sociales, la opción más segura es disponer de su consentimiento previo.

El consentimiento debe darse de forma libre, clara e informada. La empresa también debe poder demostrar que lo ha obtenido y explicar dónde se publicará la imagen y para qué se utilizará. Además, la persona podrá retirarlo posteriormente.

En el caso de los trabajadores, la relación laboral no autoriza automáticamente a utilizar su imagen para hacer publicidad de la empresa. La autorización debe pedirse por separado y su negativa no debería tener consecuencias negativas para la persona trabajadora.

Si aparecen menores, es preferible no publicar la fotografía. Cuando sea imprescindible, será necesario recabar la autorización correspondiente de sus padres o representantes legales.

La autorización debe quedar por escrito

Para evitar problemas, puede incluirse una autorización independiente en el presupuesto, en el contrato o en el parte de finalización de los trabajos.

Una redacción orientativa sería:

El cliente autoriza a la empresa a realizar fotografías del trabajo ejecutado y a publicarlas en su página web y redes sociales con fines informativos y promocionales. Las imágenes no mostrarán personas, direcciones, documentos ni otros datos identificativos sin una autorización específica. El cliente podrá retirar esta autorización en cualquier momento.

La casilla de aceptación no debe aparecer marcada de antemano y la realización del trabajo no debe depender de que el cliente autorice las fotografías. El consentimiento tiene que ser voluntario y demostrable.

Precauciones con el «antes y después»

Las fotografías del estado anterior de la obra pueden mostrar humedades, suciedad, daños o falta de mantenimiento. Por ello, deben publicarse sin identificar al propietario y sin incluir comentarios que puedan perjudicar su imagen.

También es aconsejable:

  • Utilizar el mismo encuadre en las dos fotografías.
  • Evitar mostrar objetos personales.
  • No indicar la dirección exacta de la obra.
  • Confirmar que el cliente autoriza la publicación de ambas imágenes.
  • Guardar una copia de la autorización.

Una vez publicada una fotografía en una red social, puede ser copiada o compartida por otras personas, aunque posteriormente se elimine del perfil original.

Mostrar nuestros trabajos es una excelente herramienta de promoción, pero debemos hacerlo respetando siempre la intimidad del cliente y evitando publicar información innecesaria.

 

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