Ekolorix S.L. Espacios habitables y renovados

Casi dos años después de la DANA: la reconstrucción continúa, aunque muchos ya no la vean

Cuando las cámaras se fueron y las noticias dejaron de ocupar los titulares, en Paiporta la realidad seguía siendo la misma: cientos de viviendas, locales comerciales, garajes y comunidades necesitaban empezar de nuevo.

En Ekólorix, empresa familiar fundada en 2014 y especializada en pintura, rehabilitación y reformas, hemos vivido esta recuperación desde primera línea. Nuestro trabajo siempre ha estado ligado al municipio, pero después de la DANA el volumen de actuaciones cambió por completo. Prácticamente el 100 % de los bajos comerciales y numerosos edificios de Paiporta sufrieron daños de distinta consideración, generando una necesidad urgente de reparación y recuperación.

Cuando también eres una de las empresas afectadas

Mientras tratábamos de ayudar a nuestros clientes, nosotros también lo habíamos perdido casi todo. Nuestro taller y oficina quedaron completamente anegados tras la entrada de aproximadamente 1,80 metros de agua. Herramientas, maquinaria, equipos, documentación y gran parte del material de trabajo quedaron inservibles. Más del 90 % de nuestros recursos desaparecieron en apenas unas horas.

Como tantas otras empresas de la zona, tuvimos que empezar desde cero.

La fuerza de un sector unido

Si hoy podemos mirar atrás y decir que seguimos aquí, no es solo por nuestro esfuerzo. Es, sobre todo, gracias a las personas.

En aquellos días tan difíciles descubrimos el verdadero significado de la palabra compañerismo. Profesionales del sector de la pintura de diferentes puntos de España se movilizaron para ayudar a empresas afectadas como la nuestra.

Queremos destacar especialmente la labor de ANSPI, cuya intermediación fue fundamental para coordinar la ayuda entre compañeros del sector. Gracias a esa red solidaria recibimos herramientas, maquinaria y material imprescindible que nos permitió volver a trabajar en un tiempo récord y atender a quienes más nos necesitaban.

Aquellos gestos demostraron que, cuando todo parecía perdido, la unión entre profesionales era capaz de devolver la esperanza.

Pintar ya no era una cuestión estética

Durante meses, la pintura dejó de ser el último paso de una reforma para convertirse en una necesidad técnica.

Antes de poder devolver el color a una vivienda o a un negocio hubo que retirar revestimientos dañados, reparar paredes, eliminar humedades, sanear superficies y esperar a que cada superficie estuviera completamente seca. Solo así era posible garantizar un acabado duradero.

Cada pared escondía una historia diferente. Detrás había familias intentando recuperar su hogar, comercios luchando por volver a abrir y comunidades que querían recuperar la normalidad cuanto antes.

Una recuperación que todavía no ha terminado

Aunque muchas calles han recuperado su aspecto habitual, la reconstrucción continúa. Seguimos realizando trabajos de reparación, rehabilitación y pintura relacionados con los daños que dejó la DANA.

Las humedades persistentes, los revestimientos deteriorados, las fachadas dañadas y la rehabilitación de numerosos locales comerciales siguen formando parte de nuestro trabajo diario. Porque la recuperación de un municipio no termina cuando desaparece el barro; termina cuando sus vecinos vuelven a sentirse seguros en sus casas y sus negocios recuperan la actividad.

En estos meses hemos comprobado que nuestro trabajo va mucho más allá de aplicar pintura. Hemos asesorado a clientes, coordinado reparaciones y buscado la mejor solución para cada caso, siempre con un objetivo claro: ofrecer un resultado duradero y devolver la tranquilidad a quienes confiaron en nosotros.

Seguimos aquí, como desde 2014

La DANA cambió para siempre la historia de Paiporta y también la nuestra.

Sin embargo, nos dejó una lección que nunca olvidaremos: las herramientas pueden volver a comprarse, los locales pueden reconstruirse y las paredes pueden volver a pintarse, pero lo que realmente permitió levantar este municipio fue la solidaridad de las personas.

Desde Ekólorix queremos agradecer a todos los clientes, vecinos, proveedores, compañeros de profesión y entidades que estuvieron a nuestro lado, especialmente a ANSPI, por demostrar que la unión de un sector puede marcar la diferencia cuando más se necesita.

Hoy seguimos haciendo lo que mejor sabemos hacer: recuperar espacios, proteger viviendas y negocios y ayudar a reconstruir, capa a capa, el lugar donde vivimos.

Porque detrás de cada pared que volvemos a pintar hay mucho más que pintura. Hay historias de superación, esfuerzo y personas que decidieron ayudarse unas a otras para salir del barro.

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