
La profesionalidad también se demuestra antes de empezar a pintar
Cuando un cliente solicita varios presupuestos para realizar un trabajo de pintura, es habitual que una de las primeras cosas que compare sea el precio. Es comprensible. Pero quienes trabajamos en este sector sabemos que dos presupuestos aparentemente similares pueden esconder realidades muy diferentes.
Detrás del precio de una empresa profesional hay mucho más que pintura y horas de trabajo.
Hay experiencia. Formación. Herramientas y maquinaria. Vehículos. Seguros. Prevención de riesgos laborales. Gestión administrativa. Impuestos. Personal cualificado. Productos adecuados. Cumplimiento de plazos. Atención al cliente. Y, sobre todo, responsabilidad sobre el trabajo realizado.
Todo eso también forma parte del servicio, aunque muchas veces el cliente no lo vea.
Por eso, uno de los grandes retos de nuestras empresas es aprender a explicar el valor de nuestro trabajo sin convertir cada presupuesto en una simple batalla por ser el más barato.
Competir únicamente mediante el precio puede parecer una solución rápida para conseguir una obra, pero no siempre es una buena estrategia. Si reducimos continuamente nuestros márgenes para igualar cualquier oferta, llegará un momento en el que será difícil cubrir correctamente los costes, invertir en formación, renovar maquinaria, contratar profesionales o incluso afrontar un imprevisto.
Y una empresa que no puede invertir en sí misma difícilmente podrá crecer.
La confianza también se presupuesta
El cliente no compra solamente una pared pintada. Compra la tranquilidad de saber que detrás existe una empresa que responderá.
Un presupuesto detallado y firmado, una empresa correctamente identificada, trabajadores formados, una póliza de responsabilidad civil, el cumplimiento de la normativa preventiva, la utilización de productos adecuados o una factura al finalizar el trabajo son elementos que aportan seguridad.
También lo son la puntualidad, la limpieza, el cuidado de la vivienda, el cumplimiento de los plazos y una comunicación clara cuando surge algún problema.
Todo ello diferencia a un profesional.
Sin embargo, debemos ser nosotros los primeros en ponerlo en valor. No podemos esperar que el cliente conozca automáticamente todo lo que existe detrás de nuestro precio.
Hay que explicárselo.
No todos los presupuestos son iguales
Cuando un cliente encuentra una diferencia importante entre dos ofertas, debería poder entender por qué.
¿Incluyen ambas la misma preparación de las superficies? ¿El mismo número de manos? ¿Los mismos materiales? ¿La protección del mobiliario? ¿Las reparaciones necesarias? ¿La limpieza final? ¿Existe seguro de responsabilidad civil? ¿Se entregará factura? ¿Quién responderá si aparece un problema?
Un presupuesto profesional debe ayudar a responder estas preguntas.
Cuanto mejor expliquemos nuestro trabajo, menos posibilidades habrá de que la decisión del cliente se reduzca exclusivamente a comparar dos cifras al final de una hoja.
Defender nuestro trabajo es defender el sector
También tenemos una responsabilidad colectiva.
Cuando una empresa realiza correctamente sus trabajos, cumple sus obligaciones, forma a sus trabajadores y ofrece garantías, está contribuyendo a mejorar la imagen de toda la profesión.
Cuando normalizamos precios que no permiten trabajar con seguridad, calidad y rentabilidad, ocurre justamente lo contrario.
Dignificar el oficio de pintor también significa reconocer su valor económico.
Desde ANSPI llevamos más de 50 años trabajando precisamente para defender la profesionalidad del sector y ayudar a nuestras empresas a competir en mejores condiciones. Formación, asesoramiento, seguros, información, acreditación como empresa asociada y representación profesional forman parte de ese objetivo.
Nuestro trabajo requiere conocimiento, responsabilidad y experiencia. Y todo ello tiene un valor.
No necesitamos ser siempre los más baratos. Necesitamos conseguir que nuestros clientes entiendan por qué merece la pena elegir a un profesional.
Porque una buena empresa no compite únicamente por precio.
Compite por confianza, calidad y tranquilidad
