
La Unión Europea ha aprobado una nueva restricción sobre el formaldehído y las sustancias que lo liberan, con el objetivo de limitar sus emisiones al aire interior en determinados artículos. Aunque no se trata de una norma dirigida específicamente al oficio de pintor, sí puede tener interés para empresas que trabajen con madera, muebles, paneles, lacados, barnizados o elementos interiores.
El Reglamento (UE) 2023/1464 de la Comisión, de 14 de julio de 2023, modifica el Anexo XVII del Reglamento REACH e incorpora una nueva restricción relativa al formaldehído y a las sustancias que liberan formaldehído.
Esta modificación introduce límites obligatorios de emisión para determinados artículos que puedan liberar formaldehído al aire interior. En concreto, a partir del 6 de agosto de 2026, no podrán comercializarse artículos que superen los siguientes valores, medidos conforme a las condiciones de ensayo previstas en el propio Reglamento:
- 0,062 mg/m³ para muebles y artículos de madera.
• 0,080 mg/m³ para artículos distintos de los muebles y los artículos de madera.
El Reglamento también contempla una restricción específica para vehículos de carretera. En este caso, a partir del 6 de agosto de 2027, no podrán comercializarse si la concentración de formaldehído en su interior supera los 0,062 mg/m³.
¿Puede afectar al sector de la pintura?
Aunque la norma no se dirige de forma directa a los pintores profesionales, sí puede afectar de manera indirecta a determinadas empresas del sector, especialmente cuando intervengan en:
- lacado y barnizado de madera;
• pintado de muebles o elementos interiores;
• aplicación de acabados sobre tableros o derivados de la madera;
• instalación o acabado de paneles interiores;
• trabajos de reforma en los que se entreguen o instalen artículos como producto final;
• aplicaciones industriales sobre soportes susceptibles de liberar formaldehído.
Por tanto, las empresas de pintura decorativa, lacadores, barnizadores, aplicadores industriales y empresas de reformas deben prestar atención a esta normativa cuando trabajen con productos o elementos que puedan quedar instalados en espacios interiores.
Artículos excluidos de la restricción
La restricción no se aplicará a todos los productos. El Reglamento prevé determinadas excepciones, entre ellas:
- artículos en los que el formaldehído o las sustancias que lo liberan estén presentes exclusivamente de forma natural en los materiales utilizados;
• artículos destinados exclusivamente a uso al aire libre en condiciones previsibles;
• artículos integrados en construcciones que se utilicen exclusivamente fuera del revestimiento del edificio y de la barrera de vapor, siempre que no emitan formaldehído al aire interior;
• artículos destinados exclusivamente a usos industriales o profesionales, salvo que puedan generar exposición del público en general en condiciones previsibles;
• artículos de segunda mano.
Qué deberían tener en cuenta las empresas
Antes de agosto de 2026, las empresas que trabajen con madera, derivados de madera, muebles, paneles o elementos interiores deberían revisar la información técnica de los productos que utilizan y solicitar a sus proveedores la documentación necesaria.
Entre la documentación que puede resultar conveniente pedir se encuentra:
- declaración de cumplimiento del Reglamento (UE) 2023/1464;
• datos de emisión de formaldehído del tablero, mueble o artículo;
• compatibilidad del sistema de acabado aplicado;
• fichas técnicas actualizadas de imprimaciones, barnices, lacas y pinturas;
• evidencias de ensayo cuando el cliente o el proyecto lo requieran.
Esta información puede ser especialmente relevante en trabajos para comercios, oficinas, centros educativos, edificios públicos, viviendas, instalaciones interiores o cualquier espacio en el que el cliente solicite garantías adicionales sobre emisiones al aire interior.
Una cuestión de prevención, calidad y seguridad normativa
La entrada en vigor de estos límites refuerza la importancia de trabajar con materiales adecuados, proveedores fiables y documentación técnica actualizada. Para las empresas de pintura, no se trata solo de aplicar correctamente un producto, sino también de conocer el comportamiento del sistema completo: soporte, imprimación, acabado, barniz o revestimiento final.
Conocer estas novedades permite anticiparse, resolver dudas con proveedores y ofrecer al cliente final un trabajo más seguro, profesional y conforme a las exigencias actuales del mercado europeo.
